Este proyecto residencial de nueva construcción destaca por el rigor, la precisión y el oficio en su ejecución. Fieles a los más altos estándares de calidad, se ha prestado un gran cuidado a la resolución de los encuentros y a la terminación de todos los acabados.

La envolvente del edificio combina volúmenes de líneas depuradas en revoco blanco con paños de revestimiento en acabado madera, unificados mediante carpinterías y remates metálicos en tonos oscuros. La correcta ejecución material de esta fachada no solo cumple con los requisitos del diseño, sino que está pensada para garantizar la máxima durabilidad y eficiencia energética de la construcción.

A nivel estructural y constructivo, la obra resuelve con gran solvencia técnica la ejecución de sus cubiertas asimétricas y la cimentación de los volúmenes volados que conforman los porches de la planta baja. Asimismo, la instalación de los amplios ventanales se ha llevado a cabo con gran precisión para asegurar un óptimo aislamiento térmico sin renunciar a la entrada masiva de luz natural. El proyecto concluye con la cuidada instalación de un cerramiento perimetral metálico que aporta solidez y mantiene la coherencia constructiva de todo el conjunto.